Cómo crear una filial en Chile: guía práctica

Chile se ha posicionado como uno de los destinos más atractivos de América Latina para la expansión internacional de empresas, gracias a su estabilidad económica, seguridad jurídica y un entorno institucional cada vez más digitalizado. Para las compañías extranjeras que desean operar directamente en el país, la creación de una filial constituye una forma eficiente y estructurada de ingresar al mercado chileno.

¿Quiénes pueden constituir una filial en Chile?

La legislación chilena permite que tanto personas naturales como personas jurídicas, nacionales o extranjeras, puedan constituir empresas en el país. En el caso de las filiales, lo habitual es que la empresa matriz extranjera participe como socio o accionista de una sociedad chilena, para lo cual debe cumplir con los requisitos formales exigidos por la normativa local.

Registro del socio o accionista extranjero

El primer paso para constituir una filial en Chile es obtener el Rol Único Tributario del socio o accionista extranjero ante el Servicio de Impuestos Internos. Este RUT tiene un carácter exclusivamente identificativo y permite a la empresa extranjera participar legalmente como socia o accionista de una sociedad chilena. Su obtención no implica residencia ni autorización para operar en el país, pero es un requisito indispensable para avanzar en el proceso de constitución.

Elección de la forma jurídica de la filial

Una decisión clave al momento de abrir una filial es la elección de la estructura societaria. En la práctica, la apertura de una filial en Chile suele materializarse mediante la constitución de una sociedad chilena participada por la empresa matriz extranjera, ya que esta modalidad permite separar el patrimonio de la filial del de la empresa matriz y limitar la responsabilidad al capital aportado. Dentro de las alternativas disponibles, la Sociedad por Acciones se ha consolidado como la forma más utilizada por su flexibilidad y facilidad de administración, aunque también pueden considerarse otras figuras según el tamaño y proyección del negocio.

Métodos de constitución de la empresa

En Chile existen dos vías para constituir una sociedad. El método tradicional requiere la redacción de una escritura pública, su firma ante notario, la publicación de un extracto en el Diario Oficial y la inscripción en el Registro de Comercio. Si bien sigue siendo un procedimiento válido, implica mayores tiempos y formalidades.

Como alternativa, el sistema “Tu Empresa en un Día” permite constituir la sociedad de manera electrónica, obtener el RUT de forma inmediata y reducir significativamente los plazos, convirtiéndose hoy en la opción más utilizada para la creación de filiales. Si bien este sistema es ampliamente utilizado, en algunos casos específicos puede evaluarse el método tradicional en función de las exigencias bancarias o corporativas del grupo empresarial.

Definición del objeto social, capital y domicilio

Durante la constitución de la filial deben definirse aspectos esenciales como la denominación social, el objeto de la empresa, el capital y el domicilio legal. El objeto social debe contemplar actividades coherentes entre sí, ya que será revisado por el Servicio de Impuestos Internos. En cuanto al capital, la normativa chilena no establece un monto mínimo en la mayoría de los casos, aunque este debe ser razonable en relación con la actividad que desarrollará la empresa. Asimismo, la filial debe contar con un domicilio legal en Chile, debidamente respaldado, que será verificado por la autoridad tributaria.

Representante legal en Chile

Para operar en el país, la filial debe designar un representante legal con residencia en Chile, ya sea chileno o extranjero con residencia legal vigente. Este representante será el encargado de actuar ante las autoridades tributarias, organismos públicos, municipalidades y entidades bancarias, desempeñando un rol central en la gestión y cumplimiento normativo de la empresa. La elección del representante legal es una decisión estratégica, ya que concentra responsabilidades clave en materia tributaria y administrativa.

Inicio de actividades y obligaciones tributarias

Una vez constituida la sociedad, el representante legal deberá contar con Clave Única, firma electrónica avanzada y certificado digital, herramientas necesarias para realizar trámites ante el Servicio de Impuestos Internos y emitir facturas electrónicas. Posteriormente, la empresa debe realizar la declaración de inicio de actividades, trámite obligatorio que habilita a la filial para operar comercialmente en Chile.

Apertura de cuenta bancaria y operación

La apertura de una cuenta bancaria suele ser una de las etapas más sensibles del proceso, especialmente cuando existen socios extranjeros. La banca chilena aplica controles estrictos y exige una estructura societaria clara, la identificación del beneficiario final y la presentación de documentación completa. Superada esta etapa, la filial podrá iniciar plenamente sus operaciones, contratar personal y cumplir con la normativa laboral vigente.

Conclusión

La apertura de una filial en Chile es un proceso bien estructurado y cada vez más expedito para las empresas extranjeras que planifican adecuadamente su entrada al país. La combinación de estabilidad institucional, seguridad jurídica y digitalización de los trámites posiciona a Chile como una plataforma estratégica para la expansión empresarial en América Latina.

Contar con un socio local experto marca la diferencia en un proceso de expansión internacional. Biznelp ofrece un acompañamiento integral para la apertura de filiales en Chile, garantizando seguridad jurídica, eficiencia operativa y una entrada al mercado alineada con los objetivos del grupo empresarial.